Mi nombre es Andrea, estoy participando en el proceso de selección de la Licenciatura en Nutrición Aplicada en la UnADM debido a que es un sistema educativo que se adapta a mis necesidades, compartiré diferentes actividades que llevaré a cabo durante dicho proceso y ¿porqué no? después del mismo ya como estudiante.
Este estudio como su nombre lo indica busca determinar si las
mujeres gestantes realizan cambios alimenticios durante el embarazo, a través
de la problemática que hoy en día como sociedad vivimos al no tener una
educación alimenticia, siendo uno de los países con mayor índice de sobrepeso. Al carecer de ello, es totalmente lógico que
no se consuman los nutrientes necesarios durante el embarazo, a pesar de que
actualmente los medios, redes sociales y TIC’s busquen concientizar a la
sociedad de cuidar lo que come, de ahí surge la necesidad de dicha
investigación que tiene como objetivo general:
“Analizar los efectos y consecuencias de los
cambios alimenticios durante el embarazo”.
Sus objetivos específicos:
“identificar si las mujeres embarazadas
realizan cambios en su alimentación durante el mismo” y “determinar cuáles son
los cambios alimenticios que realizan”.
Para dicha investigación se visitó el centro de salud de mujeres embarazadas ubicado en León, Guanajuato,
realizando diversos métodos para la recopilación de información, desde la
investigación documental hasta la de campo, tales como: entrevistas y
encuestas; las cuáles fueron analizadas para la elaboración de dicho informe.
De acuerdo a investigaciones previas: la Organización Mundial de
la Salud (OMS) señala que la nutrición es la piedra angular que afecta y define
la salud de toda la población; es la vía para crecer, desarrollar y trabajar,
jugar, resistir infecciones y alcanzar todo nuestro potencial como individuos y
sociedad (Romero)
Para iniciar veamos algunos conceptos que nos ayudarán a tener una
mayor comprensión del tema a investigar:
-Alimentación: “proceso mediante el cual el sujeto se procura en
su entorno, de modo activo o pasivo, las categorías químicas alimentarias y
nutrimentales que él necesita para satisfacer los requerimientos de energía,
sustanciales de su organismo.” (Cruz A, Crúz S, López M , & Diago G,
2012).
-Nutrición: “proceso de extraordinaria complejidad biológica que
se refiere a la distribución, utilización, transformación, almacenamiento y/o
eliminación de los nutrimentos en el organismo. Involucra la función metabólica
celular y no es susceptible de ser cambiado por intervenciones educativas sobre
el individuo.” (Cruz A, Crúz S, López M , & Diago G, 2012).
-Dieta: “Conjunto de categorías químicas, alimentarias y
nutrimentales, que puede ser ingerida por el individuo con el propósito de
satisfacer sus necesidades energéticas y sustanciales.” (Cruz A, Crúz S, López
M , & Diago G, 2012)
En México como en muchos otros países (sobre todo de América
Latina) no sé tiene una cultura alimenticia que de verdad proporcione los
nutrientes necesarios para el desarrollo humano y que, por ende, dicha
alimentación sea de acorde a las diferentes etapas de la vida.
Por ello, durante el embarazo no sé da una alimentación, si no
correcta, al menos adecuada que brinde todos los nutrientes necesarios para el
desarrollo apropiado del feto, ya que el embarazo es el primer paso a la
vida: se da la forma celular que procede al desarrollo y maduración morfológica
que poco a poco va adquiriendo capacidades funcionales, por lo cual, “en el
embarazo confluyen multitudes de factores que implican que la vida de un futuro
ser fracase o se desarrolle con total o parcial éxito” . (Sánchez M,
Gesteiro, Espárrago R, Rodríguez B, & Bastida, 2013)
A lo largo de la educación académica nos enseñan que el embrión se
alimenta directamente de los nutrientes disponibles de la madre, debido a esto,
el estatus nutricional de la madre será el que marque la vida del futuro ser,
implicando en primera instancia la formación y estructuración de los órganos,
de ahí se continua con el proceso de desarrollo, pues esta relación nutricional
no termina al nacer el bebé, inmediatamente después de la concepción, el
organismo materno inicia una serie de procesos fisiológicos, bioquímicos y
metabólicos de adaptación que requieren el incremento de las necesidades
nutricionales para la gestación y lactancia. El no cubrir estas necesidades
nutricionales se relaciona a problemas de prematuridad y morbimortalidad
neonatal.
La ingesta de alimentos durante el embarazo debe verse balanceada
y cubrir las necesidades de ambos (madre-hijo), abarcando fuentes
dietéticas de suplementos de vitaminas y minerales, tales como ácido fólico,
hierro, calcio, entre otras.
De aquí la importancia y relevancia del cuidado nutricional
durante el embarazo, es por eso que como sociedad debemos enfocar el interés y
atención al cuidado de la alimentación de las mujeres gestantes, detectando o
mejor aún: previniendo riesgos en el desarrollo del embrión, mejorando así, la
salud madre-hijo. En su informe con motivo del Decenio de las Naciones Unidas
para la Mujer, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
manifestó que es paradójico “que al tiempo que las sociedades dependen en gran
medida de la mujer para la prestación de la atención de la salud, descuidan con
frecuencia las necesidades sanitarias de la propia mujer”
Hay que entender que el problema de una nutrición en el embarazo,
como bien lo menciono al principio de dicho marco teórico, es un problema de
origen cultural, debemos tener en cuenta las creencias y hábitos alimenticios
de la población, las ideologías que se transmiten de generación a generación.
La dieta que las mujeres embarazadas hagan “están determinadas por factores
culturales, económicos, sociales, geográficos, religiosos, educativos,
psicológicos y los relacionados con la urbanización e
industrialización.” (Barbosa R, Domínguez Q, Gómez G, Monjo Z, Salinas L,
& Torres B, 2005)
Para concluir cito lo siguiente: “La adecuada alimentación de la
mujer durante el embarazo es de vital importancia, tanto para ella misma, como
para el bebé en gestación. Un inadecuado estado nutricional, tanto
pre-concepcional como durante el embarazo, impactará de forma negativa sobre la
capacidad de llevar adelante ese embarazo y sobre la salud de la madre y el
niño. En contraparte, una correcta alimentación contribuirá a disminuir el
riesgo de bajo peso al nacer, prematurez, inadecuaciones nutricionales de la
madre y el feto, etc.” (Ministerio de Salud de la Nación)
El proceso de investigación duro 23 días, a lo largo
de ellos, se recopiló información de otros trabajos de investigación previos buscados en internet en páginas
como “SciELO, Google Académico, Redalyc,
entre otras, después de clasificar la información recabada en primaria y
secundaria, se realizó el marco teórico referencial, el cual nos dio apertura
para la siguiente etapa de la investigación que fueron las entrevistas.
Para tener más apoyo y una mejor estructura durante
el proceso de investigación realizamos el siguiente programa de trabajo:
Además de la elaboración de una bitácora de trabajo,
donde recabamos a detalle cada una de las actividades a desarrollar.
Se visitó el “Centro de Salud de Mujeres Embarazadas”
de León, Guanajuato, solicitando los permisos para llevar a cabo dicha
investigación, una vez autorizados procedimos a entrevistar 4 mujeres, dos de
ellas gestantes y dos mujeres con meses
de haber dado a luz (anexamos preguntas de entrevistas y links de los audios de
las mismas, al finalizar dicho trabajo). Posterior a ello y con más información
elaboramos la encuesta (se anexa de igual manera) la cual aplicamos a 10
mujeres embarazadas asistentes al centro de salud. Recabamos y vaciamos dicha
información, se hizo el análisis correspondiente el cual presentamos a
continuación.
Con base en la encuesta a las 10 mujeres embarazadas (se muestran las
preguntas en la sección de anexos) se obtuvo la siguiente información:
A continuación
se muestran las gráficas obtenidas con base en los datos anteriores, denotando
que en general no sé tiene una cultura de asistencia al nutriólogo o de al
menos tener ciertos cuidados
alimenticios durante el embarazo, en general evitan comer aquellos alimentos
que familiares o amigos les indican que pueden ser perjudiciales para la salud,
más no una opinión de un experto, consumen complementos alimenticios tales como
hierro y ácido fólico, elementos importantes durante dicha etapa.
60% de la población no acude al
nutriólogo durante el embarazo, mientras que el 40% restante si lo hace.
El 70% de la población
encuestada no realiza ningún cambio alimenticio durante el embarazo.
El 50% de la población
encuestada ha incrementado su peso durante el embarazo, el 30% lo ha disminuido
y sólo el 20% se mantenido en su peso.
El 60% de las mujeres gestantes
consideran que pudiera mejorar su alimentación.
Durante el embarazo el 40% de la
población gestante tiene antojos de tipo salado, el 20% agridulce, el 10% dulce
y el 30% restante otro tipo de antojo.
El 60% de la población encuestada, no ha recibido algún consejo
de familiares o amistades respecto al consumo de algún alimento durante el
embarazo, mientras que el otro 40% sí.
El 70% de las mujeres gestantes
que fueron encuestadas, si han recibido consejos de evitar algún tipo de
alimento durante su embarazo, mientras que el 30% restante no.
Sólo el 30% de la población
encuestada no está dispuesta a escuchar la opinión de un experto sobre la
alimentación durante el embarazo.
El apetito del 30% de la
población gestante ha disminuido,
mientras que el 50% ha aumentado y el otro 20% se ha mantenido igual.
Sólo el 10% de la población no
consume algún tipo de complemento alimenticio durante su embarazo, el 90%
restante sí.
No
existe una cultura de una buena alimentación durante el embarazo, siendo la
reacción de las mujeres gestantes indiferente ante la asistencia con un experto
para atender la nutrición de su cuerpo y del bebé.
A pesar de que hoy en día existe mucha información
y hay una mayor propagación de una buen alimentación, las mujeres embarazadas
no están interesadas en la opinión de un experto, con asistir a sus revisiones
médicas consideran que es más que suficiente para un buen embarazo, sólo
aquellas que tienen alteraciones en su peso no en los rangos establecidos son
las que visitan al nutriólogo.
La alimentación durante el embrazo no puede ni
debe ser la misma que en otras etapas, los nutrientes que se requieren son
diferentes y sólo se tiene la creencia que se debe comer por dos, cultura que
se ha ido pasando de generación en generación, “todo lo que sé te antoje,
cómelo”.
Considero que para tener una respuesta más
acertada se debe ampliar la población y el tiempo de la investigación, entiendo
que es parte del proceso de selección de la UnADM y que busca que de manera
dinámica integremos elementos indispensables para la vida académica en línea.
Objetivo que se logra, por ello rescato brevemente mis conclusiones, ya que
considero que para ampliarlas requiero de una población más grande, además de
algunas modificaciones que van desde la primera etapa donde establecimos los
objetivos de la misma.
Agradezco el tiempo y el interés en revisar mi
trabajo, además de puntualizar que dicha proceso de investigación me deja la
curiosidad de realizar un enfoque más detallado y especializado del tema.
Barbosa R,
R. E., Domínguez Q, M. S., Gómez G, G. d., Monjo Z, C. E., Salinas, L. C.,
& Torres B, R. M. (2005). Conocimientos de mujeres gestantes sobre los
requerimientos nutricios en el embarazo. Revista Enfermería IMSS,
3-8.
Behar A,
R., González A, J., Ariza P, M., & Aguirre S, A. (2008). Trastornos de la
conducta alimentaria en mujeres embarazadas controladas en atención
primaria. Revista Chilena Obstetra Ginecológica , 155-162.
Cereceda B,
M., & Quintanilla S, M. R. (s.f.). Consideraciones para una adecuada
alimentación durante el embarazo. Revista Peruana de Ginecología y
Obstetricia, 153-159.
Cruz A, C.
d., Cruz S, L., López M, M., & Diago G, J. (2012). Nutrición y embarazo:
algunos aspectos generales para su manejo en la atención primaria de
salud. Revista Habanera de Ciencias Médicas, 168-175.
Magallanes
G, A. B., Limón A, F., & Ayús R, R. (s.f.). Nutrición de Cuerpo y Alma:
Prácticas y Creencias Alimentarias durante el Embarazo en Tziscao,
Chiapas. Nutrición de Cuerpo y Alma, 131-148.
Ministerio
de Salud de la Nación. (2012). Mutrición y Embarazo. Recomendaciónes en
Nutrici+on para los equipos de salud. Dirección Nacional de Maternidad
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Pacheco
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Restrepo M,
S., Mancilla L, L., Parra S., B., Manjarrés C., L., Zapata L, N., Restrepo O,
P., y otros. (2010). evaluación dle estado nutricional de mujeres gestantes que
participaron de un programa de alimentación y nutrición. Revista
Chilena de Nutrición, 18-30.
Sánchez M.,
F., Gesteiro , M., Espárrago R, M., Rodríguez B, B., & Bastida, S. (2013).
La alimentación de la madre durante el embarazo condiciona el desarrollo
pancreático, el estatus hormonal del feto y la concentración de biomarcadores
al nacimiento de diabetes mellitus y síndrome metabólico. Nutrición
Hospitalaria, 250-274.
Uauy, R.,
Atalah, E., Barrera, C., & Behnke, E. (s.f.). Alimentación y Nutrición
durante el embarazo.
Vázquez M,
M., Soto, J., Pisconte, B., Mori Q, E., Hinostrosa C, W. D., & Contreras P,
H. (2013). Nutrición y embarazo: explorando el fenómeno en Pachacútec,
Ventanilla- Callao. Revista Peruana de Epidemiología, 01-04.
60% de la población no acude al nutriólogo durante el embarazo, mientras que el 40% restante si lo hace. El 70% de la población encuestada no realiza ningún cambio alimenticio durante el embarazo. El 50% de la población encuestada ha incrementado su peso durante el embarazo, el 30% lo ha disminuido y sólo el 20% se mantenido en su peso.El 60% de las mujeres gestantes consideran que pudiera mejorar su alimentaciónDurante el embarazo el 40% de la población gestante tiene antojos de tipo salado, el 20% agridulce, el 10% dulce y el 30% restante otro tipo de antojo.El 60% de la población encuestada, no ha recibido algún consejo de familiares o amistades respecto al consumo de algún alimento durante el embarazo, mientras que el otro 40% si.El 70% de las mujeres gestantes que fueron encuestadas, si han recibido consejos de evitar algún tipo de alimento durante su embarazo, mientras que el 30% restante no.Sólo el 30% de la población encuestada no está dispuesta a escuchar la opinión de un experto sobre la alimentación durante el embarazo.El apetito del 20% de la población gestante, ha disminuido, mientras que el 40% ha aumentado y el otro 40% se ha mantenido igual.Sólo el 10% de la población no consume algún tipo de complemento alimenticio durante su embarazo, el 90% restante si.
A partir de la segunda lectura, comencé a escribir en tres columnas (Nombres, Apellidos y Platillos), los datos en el orden en el que se iban proporcionando.
A través de flechas fui relacionando con base en las pequeñas pistas que se proporcionaban, de tal manera que se iba descartando y así llegar al resultado.
Fernando no llevará estofado (así que puede llevar cualquiera de los otros tres platillos).
La srita. Barrios está a dieta (es mujer, por lo tanto, corresponde o a Pamela o a Tina) y que por ende sólo podrá comer el platillo que ella preparará (el único platillo dietético es la ensalada)
Tina le pidió a la persona que preparará la ensalada (entonces Barrios, por ende es Pamela y lleva ensalada)
Diego y Ríos piensan que como la chica que va a cocina el estofado es muy delgada, será la única que podrá disfrutar libremente de todos los platillos (Si Pamela que es la otra chica lleva ensalada, por ende, Tina lleva el estofado)
Rodríguez, que hará el pastel, le preguntó a Fernando y a Tina de qué sabor lo preferían. (Si Fernando no lleva el estofado, ni la ensalada y a él se le pregunta el sabor del pastel, quiere decir que el llevará los Ravioles, y por tanto el es Ríos, ya que habló con el otro hombre que es Diego, quien lleva el pastel, y al quedar sólo un apellido, queda claro que Tina es Vargas)
De acuerdo a investigaciones
previas: la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la nutrición es
la piedra angular que afecta y define la salud de toda la población; es la vía
para crecer, desarrollar y trabajar, jugar, resistir infecciones y alcanzar
todo nuestro potencial como individuos y sociedad (Romero)
Para iniciar veamos algunos
conceptos que nos ayudarán a tener una mayor comprensión del tema a investigar:
Alimentación: “proceso mediante el cual el sujeto se procura en su entorno, de modo
activo o pasivo, las categorías químicas alimentarias y nutrimentales que él
necesita para satisfacer los requerimientos de energía, sustanciales de su
organismo.” (Cruz A, Crúz S, López M , &
Diago G, 2012)
Nutrición: “proceso de extraordinaria complejidad biológica que se refiere a la
distribución, utilización, transformación, almacenamiento y/o eliminación de
los nutrimentos en el organismo. Involucra la función metabólica celular y no
es susceptible de ser cambiado por intervenciones educativas sobre el
individuo.” (Cruz
A, Crúz S, López M , & Diago G, 2012)
Dieta: “Conjunto de categorías químicas, alimentarias y nutrimentales, que puede
ser ingerida por el individuo con el propósito de satisfacer sus necesidades
energéticas y sustanciales.” (Cruz
A, Crúz S, López M , & Diago G, 2012)
En México como en muchos otros países (sobre todo de América
Latina) no sé tiene una cultura alimenticia que de verdad proporcione los
nutrientes necesarios para el desarrollo humano y que, por ende, dicha
alimentación sea de acorde a las diferentes etapas de la vida.
Por ello, durante el embarazo no sé da una alimentación, si
no correcta, al menos adecuada que brinde todos los nutrientes necesarios para
el desarrollo apropiado del feto, ya que
el embarazo es el primer paso a la vida: se da la
forma celular que procede al desarrollo y maduración morfológica que poco a
poco va adquiriendo capacidades funcionales, por lo cual, “en el embarazo
confluyen multitudes de factores que implican que la vida de un futuro ser
fracase o se desarrolle con total o parcial éxito” . (Sánchez M, Gesteiro, Espárrago R, Rodríguez B, & Bastida, 2013)
A lo largo de la educación
académica nos enseñan que el embrión se alimenta directamente de los nutrientes
disponibles de la madre, debido a esto, el estatus nutricional de la madre será
el que marque la vida del futuro ser, implicando en primera instancia la
formación y estructuración de los órganos, de ahí se continua con el proceso de
desarrollo, pues esta relación nutricional no termina al nacer el bebé, inmediatamente después de la concepción, el organismo materno inicia una serie
de procesos fisiológicos, bioquímicos y metabólicos de adaptación que requieren
el incremento de las necesidades nutricionales para la gestación y lactancia.
El no cubrir estas necesidades nutricionales se relaciona a problemas de
prematuridad y morbimortalidad neonatal.
La ingesta de alimentos durante el
embarazo debe verse balanceada y cubrir las necesidades de ambos (madre-hijo), abarcando fuentes dietéticas de
suplementos de vitaminas y minerales, tales como ácido fólico, hierro, calcio,
entre otras.
De aquí la
importancia y relevancia del cuidado nutricional durante el embarazo, es por
eso que como sociedad debemos enfocar el interés y atención al cuidado de la
alimentación de las mujeres gestantes, detectando o mejor aún: previniendo
riesgos en el desarrollo del embrión, mejorando así, la salud madre-hijo. En su informe con motivo del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer,
el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) manifestó que
es paradójico “que al tiempo que las sociedades dependen en gran medida de la
mujer para la prestación de la atención de la salud, descuidan con frecuencia
las necesidades sanitarias de la propia mujer”
Hay que entender
que el problema de una nutrición en el embarazo, como bien lo menciono al
principio de dicho marco teórico, es un problema de origen cultural, debemos
tener en cuenta las creencias y hábitos alimenticios de la población, las ideologías que se transmiten de generación a generación. La dieta que
las mujeres embarazadas hagan “están determinadas por factores culturales,
económicos, sociales, geográficos, religiosos, educativos, psicológicos y los
relacionados con la urbanización e industrialización.” (Barbosa R, Domínguez Q, Gómez G, Monjo Z,
Salinas L, & Torres B, 2005)
Para concluir cito lo siguiente:
“La adecuada alimentación de la mujer durante el embarazo es de vital
importancia, tanto para ella misma, como para el bebé en gestación. Un
inadecuado estado nutricional, tanto pre-concepcional como durante el embarazo,
impactará de forma negativa sobre la capacidad de llevar adelante ese embarazo
y sobre la salud de la madre y el niño. En contraparte, una correcta
alimentación contribuirá a disminuir el riesgo de bajo peso al nacer,
prematurez, inadecuaciones nutricionales de la madre y el feto, etc.” (Ministerio de Salud de la Nación)
Barbosa R, R. E., Domínguez Q, M. S., Gómez G, G. d.,
Monjo Z, C. E., Salinas, L. C., & Torres B, R. M. (2005). Conocimientos de
mujeres gestantes sobre los requerimeintos nutricios en el embarazo. Revista
Enfermería IMSS, 3-8.
Behar A, R., González A, J., Ariza P, M., &
Aguirre S, A. (2008). Trastornos de la conducta alimentaria en muejres
embarazadas controladas en atención primaria. Revista Chilena Obstetra
Ginecológica , 155-162.
Cereceda B, M., & Quintanilla S, M. R. (s.f.).
Consideraciones para una adecuada alimentación durante el embarazo. Revista
Peruana de Ginecología y Obstetricia, 153-159.
Cruz A, C. d., Cruz S, L., López M, M., & Diago G,
J. (2012). Nutrición y embarazo: algunos aspectos generales para su manejo en
la atención primaria de salud. Revista Habanera de Ciencias Médicas,
168-175.
Magallanes G, A. B., Limón A, F., & Ayús R, R.
(s.f.). Nutrición de Cuerpo y Alma: Prácticas y Creencias Alimentarias durante
el Embarazo en Tziscao, Chiapas. Nutrición de Cuerpo y Alma, 131-148.
Ministerio de Salud de la Nación. (2012). Mutrición y
Embarazo. Recomendaciónes en Nutrici+on para los equipos de salud. Dirección
Nacional de Maternidad e Infancia, 1-18.
Pacheco Romero, J. (2014). Nutrición en el Embarazo y
Lactancia. Revista Peruana de Ginecología y Obstetricia, 141-145.
Restrepo M, S., Mancilla L, L., Parra S., B.,
Manjarrés C., L., Zapata L, N., Restrepo O, P., y otros. (2010). evaluación dle
estado nutricional de mujeres gestantes que participaron de un programa de
alimentación y nutrición. Revista Chilena de Nutrición, 18-30.
Sánchez M., F., Gesteiro , M., Espárrago R, M.,
Rodríguez B, B., & Bastida, S. (2013). La alimentación de la madre durante
el embarazo condiciona el desarrollo pancreático, el estatus hormonal del feto
y la concentración de biomarcadores al nacimiento de diabetes mellitus y
síndrome metabólico. Nutrición Hospitalaria, 250-274.
Uauy, R., Atalah, E., Barrera, C., & Behnke, E.
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Hinostrosa C, W. D., & Contreras P, H. (2013). Nutrición y embarazo:
explorando el fenómeno en Pachacútec, Ventanilla- Callao. Revista Peruana de
Epidemiología, 01-04.